Un día el azar hace que mires a una
persona a los ojos … y sepas que es ella, que esa persona es la que
quieres que este a tu lado el resto de tu vida, con la que reírte en
los buenos momentos, con la que llorar en los malos, a la que apoyar
en las adversidades, un hombro en la oscuridad, …
Un día el azar, en un segundo, te
muestra tu vida dentro de 10 años y ahí esta ella, sonriendo, con
el pelo mecido por la brisa, diciéndote con su mirada todo lo que no
esta escrito, …, y te sorprende una sensación de felicidad que te
inunda y te llena, una sensación que envuelve el momento, el lugar,
tu día, tu vida.
Un día tras otro vives un sueño que
pensaste no volver a vivir, sabes que es su mano la que acariciarás
para siempre, sus labios los que te embelesarán y sus ojos los que
te hipnotizarán. Es su voz la que quieres escuchar al despertar y
sus besos al dormir. Su risa tu esperanza y sus lágrimas tu
constancia. Su felicidad es tu meta y su tristeza tu desgracia. Ella
es quién hace latir y da vida al corazón, su andar es mi son, sus
gestos mi salsa, su mirada ….su mirada lo es todo.
Un día el azar te despierta de ese
sueño y te arranca toda perspectiva, te despoja de toda ilusión,
sin saber cómo ni porqué la luz se torna oscuridad, los ríos de
esperanza se secan y todo se vuelve un desierto árido donde sólo
crecen piedras con las que tropezar.
Un día, no el azar sino uno mismo, …,
te das cuenta que has construido una vida sobre los cimientos de la
ilusión y el espejismo, cimientos que se derrumban en un sólo
segundo y no entiendes nada. Ya no tienes barandilla a la que
agarrarte ni puente para cruzar, ya no tienes agua que moje tus
labios, ni faro que te guíe en la tormenta.
Un día te hundes en la miseria por el
peso de las interrogantes que te asfixian, te quedas en la cuneta
viendo cómo pasan otros pudiendo ser tu, te quedas sin aire, sin
poder respirar, porque todo es eso y ya no es, porque fue y nunca
llegó a ser, porque no entiendes como ni porqué, …
Un día, no el azar sino uno mismo, …,
despiertas de un sueño convertido en pesadilla, y al abrir los ojos
hay claridad, hay luz, hay un nuevo día, el sol resplandece, sientes
que te falta algo pero que tienes mucho, sientes que ya pasó, que
las lágrimas ya secaron, y tan sólo queda la huella de la erosión
del llanto en el suelo, el olor a tabaco de altas horas de la noche,
la botella de vino vacía y una sola copa a su lado, el frío del
ambiente, el silencio sin tus risas, y espacio, mucho espacio vacío.
Ese día, quizás el azar o quizás
uno mismo, …, naces de nuevo habiendo ya nacido, teniendo todo lo
conseguido, con mucho camino recorrido, sólo, pero vivo. Ese día ya
no maldices, ya no murmullas, ya no te encoges, ni te falta el
oxígeno. Ese día te das cuenta de que todo tiene un porqué y una
finalidad aunque aveces no lo vislumbremos, y te preguntas cosas que
ya están respondidas.
Ese día, sólo si uno mismo quiere,
…, termina de despertar de la pesadilla que fue un sueño, y ves
que todo tiene una finalidad, que el camino sigue, que las metas se
suceden y que la esperanza vuelve a surgir.
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