jueves, 5 de diciembre de 2013

Hoy

No voy a empezar con lo que pudo ser y no fue, con algo que se extinguió en el pasado y no volverá, con el agua que ya corrió, …, voy a empezar con lo que será porque no fue, con lo que dio paso la extinción y con el agua que queda por correr.
Hoy no es día de lamentarse, ni de llorar por las esquinas, no es día de sentarse y pensar en todo aquello que hemos perdido o dejado de hacer para siempre.
Hoy es día de mirar al frente, de pensar en lo que nos depara el mañana gracias a que el pasado nos dejó así, a pensar en que lo bueno realmente esta por llegar. Porque ya hemos probado el pasado y seguimos aquí, hemos aprendido y vivimos con cicatrices, …, pero vivimos, lo que significa que seguimos andando y cada momento es un paso, cada segundo, cada sensación, cada instante sin mirar atrás, es un paso.
Hoy veo el fin de algo como el comienzo de una historia que sólo uno mismo tiene derecho a escribir, un renacer con la mochila a la espalada de la experiencia adquirida. Hoy es hoy y no es ayer.
Y miraré al frente con la mirada puesta en nuevas metas, en nuevos objetivos, sin olvidar los pasados no conseguidos. Miraré al presente cara a cara y le desafiaré a ver quien tira más alto porque el pasado ya pasó y el mañana se construye hoy.
Me he secado las lágrimas para poder ver nítido el presente que vivo, que hasta ahora vivía sin vivir, porque no lo veía, borroso por las sombras del ayer.
Alzo al mirada y lo veo todo claro, un libro en blanco, sin límite de páginas, y mis huellas son las letras que se van plasmando.
Respiro hondo y me lleno los pulmones de nuevas sensaciones, de nuevas miradas, de un mundo que ahí estaba pero que yo no observaba. Cual ave phoenix no resurjo porque nunca me fui, pero de mi ausencia me despierto.
¡Hola nuevo día! Aquí estoy, aquí vengo para vivirte.




sábado, 30 de noviembre de 2013

ESE DIA

Un día el azar hace que mires a una persona a los ojos … y sepas que es ella, que esa persona es la que quieres que este a tu lado el resto de tu vida, con la que reírte en los buenos momentos, con la que llorar en los malos, a la que apoyar en las adversidades, un hombro en la oscuridad, …

Un día el azar, en un segundo, te muestra tu vida dentro de 10 años y ahí esta ella, sonriendo, con el pelo mecido por la brisa, diciéndote con su mirada todo lo que no esta escrito, …, y te sorprende una sensación de felicidad que te inunda y te llena, una sensación que envuelve el momento, el lugar, tu día, tu vida.

Un día tras otro vives un sueño que pensaste no volver a vivir, sabes que es su mano la que acariciarás para siempre, sus labios los que te embelesarán y sus ojos los que te hipnotizarán. Es su voz la que quieres escuchar al despertar y sus besos al dormir. Su risa tu esperanza y sus lágrimas tu constancia. Su felicidad es tu meta y su tristeza tu desgracia. Ella es quién hace latir y da vida al corazón, su andar es mi son, sus gestos mi salsa, su mirada ….su mirada lo es todo.

Un día el azar te despierta de ese sueño y te arranca toda perspectiva, te despoja de toda ilusión, sin saber cómo ni porqué la luz se torna oscuridad, los ríos de esperanza se secan y todo se vuelve un desierto árido donde sólo crecen piedras con las que tropezar.

Un día, no el azar sino uno mismo, …, te das cuenta que has construido una vida sobre los cimientos de la ilusión y el espejismo, cimientos que se derrumban en un sólo segundo y no entiendes nada. Ya no tienes barandilla a la que agarrarte ni puente para cruzar, ya no tienes agua que moje tus labios, ni faro que te guíe en la tormenta.

Un día te hundes en la miseria por el peso de las interrogantes que te asfixian, te quedas en la cuneta viendo cómo pasan otros pudiendo ser tu, te quedas sin aire, sin poder respirar, porque todo es eso y ya no es, porque fue y nunca llegó a ser, porque no entiendes como ni porqué, …

Un día, no el azar sino uno mismo, …, despiertas de un sueño convertido en pesadilla, y al abrir los ojos hay claridad, hay luz, hay un nuevo día, el sol resplandece, sientes que te falta algo pero que tienes mucho, sientes que ya pasó, que las lágrimas ya secaron, y tan sólo queda la huella de la erosión del llanto en el suelo, el olor a tabaco de altas horas de la noche, la botella de vino vacía y una sola copa a su lado, el frío del ambiente, el silencio sin tus risas, y espacio, mucho espacio vacío.

Ese día, quizás el azar o quizás uno mismo, …, naces de nuevo habiendo ya nacido, teniendo todo lo conseguido, con mucho camino recorrido, sólo, pero vivo. Ese día ya no maldices, ya no murmullas, ya no te encoges, ni te falta el oxígeno. Ese día te das cuenta de que todo tiene un porqué y una finalidad aunque aveces no lo vislumbremos, y te preguntas cosas que ya están respondidas.

Ese día, sólo si uno mismo quiere, …, termina de despertar de la pesadilla que fue un sueño, y ves que todo tiene una finalidad, que el camino sigue, que las metas se suceden y que la esperanza vuelve a surgir.