Mi corazón se enamoró de una mirada
por su pasado cegada,
volvió a palpitar
con sangre de ilusión,
sabiendo que un mar de confusión
lo inundaría en su caminar.
De nuevo se ha puesto en pie,
sintiendo el temor de la duda,
la desesperación del desconocimiento,
buscándote en cada rostro,
hablándote con voz muda.
Turbaste la calma de mi interior,
desataste la tormenta en mi corazón,
un tornado de pasión
que me embriaga y descoloca,
que altera mis sentidos,
que da color a mis días
descubriendo sensaciones
que di por perdidas.
Una nueva estrella
da luz a mis noches,
inalcanzable,
inasequible
prohibida,
que ilumina a mi alrededor
los pequeños placeres de la vida.
No alcanzo a tocarte
pero me devolviste la ilusión,
y aunque nunca podré besarte,
ya siento tus labios en mi corazón.
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